Para hacer potenciales evocados auditivos se
estimulan los oídos con diferentes frecuencias e intensidades sonoras y se
analizan los potenciales eléctricos ligados al nervio auditivo.
El estímulo sonoro es de gran importancia y
entre las cualidades a tener en cuenta figuran su duración bien definida a los
fines de calcular las latencias y su frecuencia e intensidad ambas
especificadas.
El estímulo utilizado es el llamado click que
es una estimulación muy breve con un espectro de frecuencias muy amplio. El
click estimula simultáneamente toda la cóclea.
Los elementos de detección son electrodos de
plata/cloruro de plata, que captan la actividad eléctrica, la que
posteriormente puede ser registrada y graficada.
La vía auditiva sufre un proceso de
maduración que comienza en el cuarto mes de vida intrauterina y termina entre
el segundo y tercer año de vida. A su vez, existe también un proceso de
aprendizaje asociado a la audición que conduce al reconocimiento y
diferenciación de sonidos hasta lograr su comprensión.
El estudio de Potenciales Evocados Auditivos
permite explorar la función auditiva en el recién nacido y en el niño
pequeño en quienes no es posible realizar una audiometría tonal simple.
Se sabe que la detectabilidad precoz de las
pérdidas auditivas es necesaria para evitar daños irreversibles en el
desarrollo del lenguaje. Los PEA permiten también estudiar la vía auditiva en
patologías pediátrica y/o de adultos de diferente etiologías como las
hipoacusias sensorionenurales que afectan al órgano de Corti (oído interno) al
nervio auditivo o al trayecto de la vía auditiva dentro del tronco cerebral a
fin de lograr un diagnóstico lo más preciso posible y determinar la terapia.